MAURICIO HERNANDEZ NORAMBUENA

El chileno Mauricio Hernández Norambuena, nació en Valparaíso el 23 de Abril de 1958.

Sus padres, activos militantes del Partido Socialista, le transmitieron la sensibilidad respecto de la desigualdad social y la miseria que vivía el pueblo chileno. Mauricio ingresó a militar en las Juventudes Comunistas en 1972, durante el gobierno popular de Salvador Allende. Junto a su familia sufrió la fuerte represión que se desató en Chile tras el cruento Golpe de Estado de 1973.

A los 18 años, durante el período más oscuro de la dictadura de Pinochet, se reintegró a la militancia en la Base Ángela Davis de las Juventudes Comunistas, que operaba en el Cerro Esperanza de la ciudad puerto. En esos años, mientras estudiaba Pedagogía en Educación Física en la Universidad de Chile, sede Valparaíso, asumió responsabilidades en la resistencia y propaganda contra la dictadura.

Se graduó como profesor a los 24 años, y al año siguiente, en 1983, viajó a Cuba para realizar un curso de instrucción política y combativa, y así enfrentar con mejores herramientas la lucha clandestina. A su regreso, un año después, se incorporó al recién creado Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), la primera y única estructura de carácter político-militar creada por el Partido Comunista de Chile en toda su historia.

La creación del FPMR respondió a la definición estratégica del PC de enfrentar por todos los medios la dictadura militar y provocar su derrumbe a partir de la Rebelión Popular de Masas, política en la que la guerrilla urbana de carácter insurreccional tenía un papel protagónico.

En 1984, poco después de su incorporación al FPMR, Mauricio destacó por sus cualidades operativas y pasó a ser nombrado Jefe Operativo. Dirigió el Destacamento de Operaciones Especiales de la organización político militar, con base en Santiago, realizando las más osadas y significativas acciones contra la Dictadura. Su labor se encaminaba a la propaganda y a la desestabilización del régimen, apoyando las Jornadas Nacionales de Protesta y Paros Nacionales acciones cada vez más masivas y radicalizadas del pueblo chileno en su resistencia contra la dictador. Con ese fin el Destacamento interceptaba transmisiones de radios nacionales, derribaba torres de alta tensión, provocando apagones de electricidad en todo el país, desarrollaron operaciones de sabotaje, asaltaba armerías, rescataba a compañeros presos, etc.

A los 28 años, ya como “Comandante Ramiro”, participó como jefe de uno de los
grupos operativos que atentó contra el dictador Augusto Pinochet. Un año después, en 1987, y tras el quiebre y autonomización del FPMR respecto al PC, formó parte del destacamento que capturó y retuvo, por más de tres meses, al Coronel de ejército Carlos Carreño, quien fue liberado en Brasil después de una difícil negociación con el régimen, burlando todos los sistemas de seguridad de la Dictadura, y asegurando la vida del militar que estaba amenazada por los mismos organismos de inteligencia del régimen. Luego del secuestro de Carreño, el FPMR decide formar bases guerrilleras en diferentes zonas rurales del país, para impulsar la estrategia de Guerra Patriótica Nacional. Mauricio es encargado de la supervisión de la formación y entrenamiento de estas bases rurales en diferentes zonas del país.

Una vez comenzado el proceso de Transición a la democracia en Chile, y observando que las negociaciones del nuevo gobierno con los militares perpetuarían la impunidad de los violadores de derechos humanos, la dirección del FPMR (de la que formó parte Ramiro) declaró la Campaña de Dignidad Nacional “No a la impunidad”.
Las acciones de esta campaña estaban orientadas al ajusticiamiento de varios colaboradores de la Dictadura, como:

·el miembro de la Junta militar general Gustavo Leigh (que sobrevivió),

·el Fiscal Militar Nacional Torres (que sobrevivió),

·el miembro del Comando Conjunto y la CNI, Roberto Fuentes Morrison (ejecutado),

·el capitán de Carabineros y torturador Luis Fontaine (ejecutado),

·el ideólogo de la Constitución de 1980, que institucionalizó a la Dictadura y la Democracia Tutelada, Jaime Guzmán Errázuriz (ejecutado).

En 1992, el FPMR hace una autocrítica de su estrategia y decide iniciar un desarme, y Mauricio asume la responsabilidad de convencer a las bases operativas de la necesidad de un repliegue y cambio estratégico.
En 1993, intentando realizar esa labor, en una situación de acoso permanente de la
Oficina de Inteligencia del primer gobierno democrático, Ramiro es detenido y acusado de ser el autor intelectual del ajusticiamiento del senador Jaime Guzmán y del secuestro de Cristián Edwards, siendo condenado a dos cadenas perpetuas por estas acciones, en juicio sumario, bajo la misma legislación heredada de Pinochet (quién se mantenía como Comandante en Jefe del Ejército), y por mismo el poder judicial que avaló las violaciones a los derechos humanos en dictadura. Tres años después, el 30 de diciembre de 1996, Mauricio fue rescatado de manera espectacular desde la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago, por medio de un helicóptero en el que embarcan otros tres compañeros del FPMR, operación única en la historia penitenciaria chilena, que fue llamada Vuelo de Justicia.

Una vez en libertad Mauricio se incorporó a la guerrilla colombiana, enlistándose en las filas del Ejército de Liberación Nacional (ELN). En esta lucha internacionalista, y en el marco de una acción urbana llevada a cabo en San Paulo, Brasil, para recaudar fondos para la guerrilla, Mauricio fue detenido el 3 de febrero de 2002, junto a otros combatientes chilenos, argentinos y colombianos, y acusado como autor del secuestro del publicista brasileño Washington Olivetto.
Por esta acción fue condenado a la pena máxima según el Código Penal brasileño, 30 años de presidio. Desde esa fecha, Mauricio ha estado recluido y mantenido en un sistema de castigo conocido como Régimen Disciplinar Diferenciado (RDD). Bajo este régimen penitenciario ha sido trasladado a diversas cárceles estaduales y federales de Brasil, mantenido en aislamiento permanente, con la visita esporádica de familiares directos y prácticamente sin contacto con el
exterior.

Mauricio estuvo 16 años encarcelado en Brasil, donde ha transitado por siete penales federales y estaduales, en un régimen disciplinario diferencial de permanente aislamiento y castigo. Régimen condenado internacionalmente por violar los convenios de Derechos Humanos.

SITUACIÓN CARCELARIA

Mauricio, durante más de quince años, ha estado sometido a un conjunto diverso de medidas que son constitutivas de agravio a derechos esenciales de la persona humana, no obstante, su condición de condenado y preso. Tales medidas son:
· Encierro permanente y continuo en una celda que no tiene luz natural, de dos metros de
largo por tres de ancho, dentro de la cual existe un espacio para dormir y un baño. La celda no tiene ningún tipo de mobiliario.
· Permanencia en su celda durante 22 horas al día de lunes a viernes (a excepción de los días de visitas de su módulo de residencia)
· Permanencia en su celda durante las 24 horas del día los sábados y domingos.
· Dos hora de sol al día de lunes a viernes.
· Sin acceso a radio, televisión, música, computador, internet ni a medios de información escrita.
· Régimen de visita de tres horas a la semana, de hasta tres familiares directos, a la fecha, sus hermanos son los únicos familiares directos y residen en Chile.
· Sin contacto con otros prisioneros.
· Sin comunicación con los celadores.
· Ingreso de dos libros semanales, previa revisión y censura.
· Ingreso de correspondencia escrita previa revisión y censura (demora de las cartas entre 3 a 5 meses)
· Sus efectos personales se limitan a 10 hojas en blanco para escribir, seis fotografías, la parte interna de un lápiz, escobilla de dientes y los libros de la semana.

Cabe destacar que Mauricio es el único preso en Brasil al que se le ha prolongado de este modo y por tanto tiempo el Régimen Disciplinario Diferenciado, y por tanto, el aislamiento a que ha sido sometido, constituyéndose en una verdadera tortura prolongada.